Salud Mental en Costa Rica, tendencias comprobadas y alternativas


En el mundo, se estima que cerca de 450 millones de personas padecen algún trastorno mental y de conducta, cerca de un millón se suicida anualmente, y más de 90 millones sufren trastornos relacionados con el uso de alcohol o drogas (Millán, 2020).





En Costa Rica la tendencia no difiere, a pesar de que se ha dicho, y decimos, que estamos en uno de los países más felices del mundo. Eso habrá que explicarlo y matizarlo con el hecho de que se presenta una tendencia creciente de trastornos mentales con síntomas ansiosos y depresivos (incluyendo -según el área de Coordinación Nacional de Psicología de la Caja Costarricense de Seguro Social- todos los casos vistos de un primer grupo que presenta trastornos afectivos o del humor, y un segundo grupo que presenta trastornos neuróticos, trastornos relacionados con el estrés y los de tipo somatomorfo).


Las cifras en ambos grupos aumentaron casi siempre en 20 mil casos por año entre 2015 y 2017. En el primer grupo de trastornos afectivos o del humor hubo un poco más de 20 mil casos en el año 2015, alrededor de 40 mil en 2016 y más de 60 mil en el año 2017. En el segundo grupo (trastornos neuróticos, relacionados con el estrés y somatomorfos), hubo alrededor de 20 mil consultas y atenciones en 2015, subiendo a 60 mil en 2016, y a 80 mil en 2017. Las cosas se mantienen parecidas hasta el presente, según indagamos recientemente.


Como parte de nuestro sondeo, también pudo saberse que se ven -en la CCSS- problemas relacionados con consumo de alcohol y otras drogas. La tendencia hasta el 2020 en todos los cuadros mencionados, no varía significativamente según el grupo de edad. A la vez, se destaca que los casos puede que sean modalizados por trastornos de la personalidad, de manera transversal.


Así el panorama, habrá que hacer un esfuerzo por dilucidar el mejor modelo de atención de la salud mental desde los primeros niveles de atención en la Caja Costarricense de Seguro Social, esa es una discución que se ha iniciado en psiquiatría pero necesita más atención (Millán, 2020).


Ahora bien, desde la atención psicológica en la esfera privada en nuestro país, muchas veces recibimos personas que hacen un gran esfuerzo por pagar nuestros servicios, pues no se sienten adecuadamente atendidos, existen quejas especialmente sobre el poco tiempo dedicado a sus casos y una apuesta por medicamentos cuyos beneficios y desventajas el paciente no termina de entender bien, ante lo cual muchos dejan el tratamiento sin consultar cómo hacerlo debidamente (algo peligroso).


Para dar la mejor atención a nuestros pacientes en la práctica privada de CEDITEF, lo hacemos con un abordaje afín al sistémico-breve, desde el cual se promueve la colaboración de la familia del consultante o persona identificada con problemas psicológicos. Los pensamientos, sentimientos, conductas y problemas psicológicos se enfocan más como producto de las relaciones interpersonales. Este enfoque ha demostrado, en nuestra experiencia y la de muchos, una significativa efectividad.

Así, un reconocido autor afirmaba que “la terapia de las crisis familiares es mucho más barata y rápida que la internación psiquiátrica para pacientes comparables” (Pittman III, 1998). Si bien este psiquiatra familiar hablaba de su experiencia en E.E.U.U., donde los servicios de salud son privados, también se puede decir que los costos de la psicoterapia privada disminuyen al final de cuentas, y tomando en cuenta la relación costo-beneficio.


No es de extrañar el mejor y mayor rendimiento de un enfoque familiar sistémico, pues parte de la realidad de la persona como ser biológico, psicológico, social y espiritual. Independientemente de nuestras creencias, un enfoque familiar sistémico es integrador de todas estas dimensiones humanas, pues la familia es un ente complejo y lleno de todos estos matices, en el que permean naturalmente todos ellos.


Definitivamente no sólo la salud mental sino la física, están imbuidas en la realidad familiar. Otro autor de best sellers de relaciones, orientador de parejas y conferencista mundial lo expresó con preocupación, y sabiamente, de la siguiente manera:


“ (…) todos los problemas de salud y plagas relacionados con la salud hoy día al final tienen que ver con la manera en que lidiamos con el estrés (…) y resulta que nuestras relaciones, y particularmente nuestras relaciones en el hogar son una de las formas más efectivas de lidiar con el estrés, pero frecuentemente no tenemos tiempo para nuestras relaciones del hogar (…)” Señalaba que nuestro sistema inmune empieza a deteriorarse ante niveles de estrés que no saben manejarse, dejeando la puerta abierta al cáncer, diabetes, etc. (Gray, 2010).


Por supuesto, si somos seres biopsicosociales y espirituales el estrés también afecta nuestra salud mental, y las afecciones mentales pueden afectar nuestra salud física. No es cuestión de saber qué fue primero, si el huevo o la gallina, sino de saber ocuparse de los problemas. No podemos insistir lo suficiente en la importancia de ser proactivos cuando empezamos a ver síntomas físicos y/o psicológicos.


Hoy te compartimos 5 signos psicológicos (Reposteo desde @healing_notes_) que indican la necesidad de hacer una buena pausa por nuestra salud mental:


Perdemos la paciencia y nos volvemos irritables fácilmente, enojándonos sin saber por qué o por cosas por las que normalmente no nos enojábamos.


Concentrarnos se vuelve todo una lucha.


No disfrutamos nada de lo que hacemos.


Nos enfermamos frecuentemente.


Nos sentimos cansados pero no podemos dormir.


¿Si tenemos un virus estomacal, una jaqueca o una gripe, procuramos posponer actividades demandantes, o quedarnos en casa -si podemos- para cuidar nuestra salud?

¿Entonces por qué no hacemos lo mismo para cuidar nuestra salud mental?


Si estamos físicamente bien para trabajar nos podemos convencer de que nuestra salud mental no es suficiente razón para hacer una pausa en nuestra rutina (de trabajo fuera y dentro de casa).


La verdad es que hacer una pausa en la rutina por nuestra salud mental es tan importante como descansar del trabajo cuando sufrimos affecciones físicas. Más aun porque una crisis mental consume las otras áreas de nuestra vida.


Si tus niveles de estrés son muy altos, tomarte un día libre de salud mental -un día específicamente dedicado a tu salud mental y emocional- es lo mejor que podés hacer por vos y tus seres queridos, inclusive, por tu rendimiento en el trabajo.


Pero si un día o tiempo libre para tu salud mental no te devuelve al equilibrio, no dudés en buscar ayuda profesional.


María José Arias, M.Sc.

Directora y Terapeuta.

Ceditef



Bibliografía.


Gray, J. (12/04/2010). Venus on Fire, Mars on Ice: Life, Love & Energy. Conferencia para TEDx SF. Vídeo consultado en: https://www.youtube.com/watch?v=FXmgsmu3V4U (07/09/2018).


Millán, R. (17/02/2020). ¿Las intervenciones en salud mental en la atención primaria de Costa Rica cuentan con evidencia científica de su efectividad? Consultado en: https://delfino.cr/2020/02/las-intervenciones-en-salud-mental-en-la-atencion-primaria-de-costa-rica-cuentan-con-evidencia-cientifica-de-su-efectividad (04/09/2020).


Pittman III (1998). Momentos decisivos: tratamiento de familias en situaciones de crisis. Buenos Aires: Editorial Paidós SAICF.

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